Gestión de variantes y reutilización de activos en el diseño mecánico industrial

11/02/26 21:47 - Por Rubén Gandía Mullor

"Hay una clara disposición a la resistencia a invertir en mejorar estos procesos porque "el equipo ya va a tope y no hay tiempo para organizar librerías". Esto me recuerda a la paradoja del leñador que no para a afilar el hacha porque tiene mucho trabajo cortando leña con una hoja mellada."

No pocos responsables de ingeniería han vivido esta escena: un cliente pide una variante de una máquina fabricada un tiempo atrás. Lo que en teoría es un trabajo de pocos días —"cuatro cambios" y actualizar planos— se vuelve en la práctica una odisea de un par de semanas, con suerte. ¿Por qué? ¿Qué sucede? Líos con los archivos "buenos", referencias rotas, o (esta me encanta porque me recuerda a un buen amigo) porque la persona que diseñó la máquina ya no pertenece a la empresa y su lógica de modelado se asemejaba más a un jeroglífico que a una metodología profesional de diseño.

Hay determinados temas como la gestión de variantes, o la reutilización de componentes que no son conceptos teóricos de un manual de industria 4.0; son un pulmón financiero de una oficina técnica. Si no se controlan, los ingenieros están condenados a ser copistas de lujo en lugar de diseñadores.

Un caos invisible: La duplicidad de referencias

Un gran enemigo de la rentabilidad en el proceso de diseño es la redundancia. Cuando no existe una estrategia clara de variantes, el recurso fácil es duplicar archivos. Pero claro, esto genera un efecto dominó que acaba saliendo caro:

    1. Incertidumbre en la cadena de suministro: Si para un mismo componente tenemos tres archivos distintos en el servidor (pieza_V1, pieza_V1_final, pieza_v1_ajuste), ¿estamos seguros de qué estamos pidiendo? Perdemos algunos beneficios intrínsecos al ser tres piezas diferentes.
    2. Mantenimiento caótico, si no imposible: Si detectamos un fallo de diseño en una pieza base que hemos "copiado y pegado" en 20 proyectos distintos, entonces no tenemos 1 problema, tenemos 20 problemas. La corrección y generación de documentación en todos estos proyectos es un trabajo administrativo estúpido que frusta a cualquier talento técnico.
    3. Miedo a la reutilización: Cuando nuestro histórico de diseño es un caos, dejamos de confiar en lo que está hecho. "Tardo menos en dibujarlo de cero que en buscarlo y comprobar si está bien". No voy a calcular esta frase por X ingenieros y los doscientos y largos días laborables.

Estrategias de arquitectura de producto (más allá del diseño)

Para salir de un bucle de este calibre, dejemos de pensar en "geometrías estáticas" y empecemos a pensar en "configuraciones". Un software CAD moderno no debe ser solo una herramienta de geometría para el técnico o ingeniero, debe ser un gestor de reglas de negocio. Con funcionalidades paramétricas avanzadas, como configuraciones y variables globales, conseguimos que el software trabaje para nosotros, y no al contrario. 

La potencia de las familias de piezas

No hablo de tener una tabla con tornillos DIN. Hablo de piezas críticas de tú catálogo. Si fabricas, por ejemplo, bancadas, no deberías tener 100 archivos de bancada. Deberías tener un único archivo maestro paramétrico donde, al introducir tres variables (largo, ancho y carga), el modelo se regenere solo.

Lo sé, me lo decís constantemente, "pensar el diseño requiere un esfuerzo inicial que no puedo dedicar por tiempo". Pero piensa lo siguiente, una vez hecho, el tiempo de ejecución pasa de horas a minutos. La clave es que tu software permita que las funcionalidades relacionadas con la creación y gestión de configuraciones sea fácil de gestionar.

El concepto de "Componente Alternativo"

En el mundo real, los suministros fallan y los catálogos de proveedores evolucionan. Un diseño inteligente debe prever contingencias como estas mediante estructuras de ensamblaje flexible. Analizar alternativas e implementarlas rápidamente nos permite dejar atrás los procesos de rediseño manual y las tareas repetitivas de corrección de ensamblajes. Nos permite pivotar con agilidad, manteniendo los plazos de entrega previstos y la calidad sin que nuestro departamento de ingeniería se convierta en un cuello de botella.

La madurez digital: De bibliotecas de archivos a la modularidad inteligente

El nivel máximo de madurez en una oficina técnica se alcanza cuando se deja ver el CAD como un almacén de piezas sueltas y se empieza a trabajar con módulos funcionales. En todas las empresas existen activos como mecanismos, soluciones de cierre, o cualquier subconjunto de transmisión, que son un verdadero "sello de identidad" y que se repiten proyecto tras proyecto.

El valor real de estos activos no debería estar enterrado en la carpeta de un proyecto antiguo de 2019. La estrategia óptima consiste en centralizar estos activos en una biblioteca de soluciones validadas. De este modo, el equipo puede "arrastrar y soltar" estos activos en un diseño nuevo, sabiendo que ha sido probado y fabricado con éxito anteriormente.

El objetivo es ambicioso (quien diga lo contrario, miente descaradamente), pero es transformador: conseguir que el 60-70% de un proyecto nuevo se construya utilizando estos módulos preexistentes. Esto permite liberar al equipo técnico de tareas mecánicas y repetitivas, para dedicar un 30% de su tiempo a lo que realmente aporta valor, innovación.

Reflexión final: ¿Diseñas o gestionas datos?

Hay una clara disposición a la resistencia a invertir en mejorar estos procesos porque "el equipo ya va a tope y no hay tiempo para organizar librerías". Esto me recuerda a la paradoja del leñador que no para a afilar el hacha porque tiene mucho trabajo cortando leña con una hoja mellada.

La capacidad de un software para gestionar variantes de forma nativa, sin romper referencias y con una curva de aprendizaje lógica, es lo que separa a las empresas que escalan de las que se colapsan bajo su propio peso documental —en otro artículo hablaremos de la Gestión de Datos de Producto (PDM)—. Al final del día, el objetivo no es tener archivos 3D bonitos (qué también); es que el conocimiento de tu empresa sea reutilizable y, sobre todo, rentable.

Rubén Gandía Mullor